Egipto, la rebelión inconclusa

Por Ulises Canales *

El Cairo (PL) Gobernado por una Junta Militar a la que Hosni Mubarak decidió ceder el poder en febrero, Egipto estrenó 2011 sacudido por revueltas y lo despidió inmerso en elecciones pacíficas, precedidas por sucesos no menos inquietantes.

La ola de protestas populares en noviembre en la plaza Tahrir y en Alejandría, y la represión letal de la policía hicieron patente el desengaño de quienes certificaron como revolución consumada el derrocamiento del “rais” (presidente, en árabe) a comienzos de año.

El cóctel explosivo de elevada insatisfacción social, acentuada por una pobreza y un desempleo galopantes, un régimen coercitivo que ahogaba disensiones políticas y un fraude flagrante en los comicios parlamentarios de 2010, lanzaron a las calles a millones de egipcios.

La sublevación también tuvo como detonante el orgullo de los habitantes del país más poblado e influyente del mundo árabe, por demás con legado faraónico, que se empeñaron en emular con el pequeño Túnez.

Si los tunecinos necesitaron casi un mes para forzar la huída del presidente Zine El Abidine Ben Alí, el 14 de enero, los egipcios lograron en 18 días acabar el 11 de febrero con un gobierno de 30 años que tenía sólidos aparatos de seguridad y la bendición estadounidense.

La bautizada como Revolución del 25 de Enero volcó a las calles a una juventud contestataria que, haciendo uso de las nuevas tecnologías y redes sociales, movilizó a millones y acaparó las miradas del mundo, sobre todo por su civismo y la actitud pacífica de sus protagonistas.

La revuelta se saldó, sin embargo, con más de 850 muertos, sobre todo en la primera semana, y miles de heridos, cuya reivindicación en Tahrir en noviembre fue uno de los móviles de las protestas aplastadas por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA).

Una represión desmedida de las fuerzas antimotines causó 42 muertos y unos dos mil heridos también en poco más de una semana, cuando sobrevivientes de las arremetidas de comienzos de año se unieron al reclamo para que el CSFA entregara el poder a civiles sin su tutelaje.

Precisamente, la acción policial de noviembre en Tahrir fue la demostración inequívoca de que el lento proceso de transición democrática en Egipto estaba al borde del colapso y generando un alarmante grado de desconfianza ciudadana.

El país vivió prácticamente todo el año entre marchas reivindicativas, protestas de sectores políticos y huelgas gremiales impensables bajo el régimen de Mubarak, pero el apremio por cambios tangibles provocó movilizaciones para que se acelerara la transición. Dos momentos referenciales del malestar popular con la gestión de los militares se registraron con las manifestaciones de julio y septiembre denominadas “viernes de persistencia”, la primera, y “corrigiendo el rumbo”, la segunda.

En julio los egipcios exigieron la renuncia del presidente de facto y jefe del CSFA, mariscal de campo Mohamed Hussein Tantawi, y el juicio urgente a Mubarak, sus dos hijos, Alaa y Gamal, y otros exfuncionarios a los que, tras disímiles amaños legales, se les comenzó a procesar.

Analistas coincidieron en que la persecución judicial de exministros y otros allegados al depuesto presidente fueron “acciones cosméticas” para dar la imagen de cambio, pues muchos juicios siguen inconclusos, pese a tener, al menos en el caso de Mubarak, un final predecible.

Dos meses después, musulmanes, cristianos y laicos añadieron a los reclamos de julio el cese de juicios a civiles en cortes militares, mediante los cuales fueron condenadas más de 12 mil activistas.

Los egipcios sintieron que el CSFA incumplía el calendario electoral prometido, a excepción del referendo para enmendar la Carta Magna y poner en vigor una “Declaración Constitucional” refrendada por el 77,2 por ciento de los participantes en la votación.

Sin embargo, el texto constitucional fue, a la postre, otro detonante de las manifestaciones de finales del año, sobre todo lo relativo al protagonismo concedido a la cúpula castrense que, pese a retóricos discursos, preservó la esencia del régimen Mubarak.

Grupos interesados en afianzar el status quo provocaron, al menos en dos ocasiones, enfrentamientos entre musulmanes y coptos, con la quema de iglesias y la intervención implacable del Ejército y la policía que causaron en total la muerte de más de 40 cristianos.

Durante el año fueron nombrados tres primeros ministros, dos bajo la égida del CSFA y el último de ellos tras la crisis de noviembre, dado que su antecesor insistió en imponer cláusulas constitucionales que en la práctica dejarían al Ejército por encima de la ley.

El mando castrense se vio forzado a prometer que cederá el poder a mediados de 2012, después de completar un complicado y prolongado cronograma de elecciones legislativas y presidenciales en el que las primeras fases presagiaron nuevos episodios de beligerancia política.

Los comicios para la Asamblea del Pueblo, iniciados el 28 de noviembre y previstos para concluir el 11 de enero entrante, transcurrieron con relativa calma, pero no impidieron que se desmoronara el paradigma fabricado por Estados Unidos y Europa.

Así, la nación del Nilo, cuyos habitantes consiguieron se desmantelara el otrora gobernante Partido Nacional Democrático, vivió un claro reacomodo de fuerzas políticas, ajuste de cuentas con el anterior régimen y la legalización de partidos islamistas.

Pero la llamada revolución pacífica se tiñó varias veces de sangre, sufrió un notorio estancamiento, el exministro de Defensa de Mubarak (Tantawi) continúa al mando y la vieja guardia islamista recoge en las urnas el fruto de la revuelta conducida básicamente por jóvenes laicos.

*Corresponsal de Prensa Latina en Egipto.

arb/Ucl

Deja un comentario

Archivado bajo General

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s