Libia: La civilización occidental una vez más contra los pueblos.

Por Manuel Moncada Fonseca

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente
Sólo le pido a Dios
León Gieco

Al desencadenarse la invasión a Irak el 20 de marzo de 2003, uno de nuestros intelectuales criollos expresaba su deseo de ver a Bush y a Saddam Hussein enfrentándose fuera de este mundo para que el resto de los mortales estuviera en paz. Pero el enfrentamiento dentro, fuera y antes de Iraq no ha sido, no es, ni será jamás, un choque entre personas particulares, ni fuera de nuestro planeta. Se trata, por el contrario, de un enfrentamiento entre los pueblos y las fuerzas del capital que quieren apoderarse de toda la riqueza planetaria y someter a toda la población del mundo a sus designios. Y no importa que los pueblos tengan o no dirigentes consecuentes que, igual, por “buenos” o por “malos”, si el territorio que dirigen posee abundantes recursos naturales o una privilegiada posición geográfica, pueden verse desplazados del poder por la fuerza con todos los efectos “colaterales” que ello encierra para los seres humanos, la vida en general y la Madre Tierra.

Considerando el inmenso poder destructivo del imperio, resulta por completo fuera de lugar, o al menos muy secundario, discutir si personajes como Saddam Hussein, Osama Bin Laden, Manuel Antonio Noriega o Kadafi son o no tiranos. Porque, por más que lo hayan sido o lo sean, sus alcances perversos, en el caso de que existan o hayan existido alguna vez, son o fueron indiscutiblemente de mucha menor magnitud que los que diseminan por todo el orbe las transnacionales y la OTAN, su brazo armado.

I.

Manuel Antonio Noriega fue agente de la CIA y narcotraficante. Esto no constituía problema alguno para Washington. Pero durante la era Reagan cayó en desgracia por asumir una posición nacionalista y por negarse a que el territorio panameño fuera utilizado como plaza de armas para agredir a Nicaragua.[i] ¿Cuánta gente murió en Panamá y particularmente en el barrio el Chorrillo de la ciudad del mismo nombre solo por capturarlo y condenarlo injustamente a cadena perpetua en las mazmorras del imperio? Datos modestos dan cuenta de 3000 muertos a consecuencia de la invasión a Panamá, en diciembre de 1989.

Osama Bin Laden ¿no fue acaso una criatura de EEUU, inventada en contra de la ex Unión Soviética? ¿Tuvo realmente poder como para ordenar desde muy lejos la voladura de las torres gemelas de Nueva York que, evidentemente -al igual que la destrucción del Maine en 1898-, fue provocada por gatos caseros del imperio yanqui? ¿No es cierto que estaba muy enfermo cuando ello ocurrió? ¿Será una invención “terrorista” que su ‘reciente” muerte sea solo una patraña para, en parte, justificar ante el mundo que las fuerzas de al qaeda estén ahora combatiendo, a la par de la OTAN, contra el gobierno de Kadafi?

Thierry Meyssan, director de Red Voltaire, escribe: “En 2001, Osama Ben Laden estaba gravemente enfermo de los riñones, al extremo de encontrarse sometido a diálisis. […] En el verano de 2001 fue internado en el hospital americano de Dubai, la capital de los Emiratos Árabes Unidos. A principios de septiembre de 2001 fue trasladado al hospital militar de Rawalpindi, en Pakistán. Unos pocos días después de los atentados del 11 de septiembre concedió una entrevista a un periodista de Al-Jazzera en un lugar que se mantuvo en secreto. En diciembre de 2001, su familia anunció que había fallecido […].”[ii]

II.

Iraq está destruido, tiene más de un millón doscientos mil muertos, corolario incuestionable del genocidio de la inhuma civilización capitalista. Saddam Hussein, su ex gobernante, rato ha que fue cobarde e injustamente ahorcado por órdenes de George W. Bush. Pero ¿no fue por él, acaso, que llegaron a Iraq las nuevas hordas hitlerianas? ¿Será que este ex gobernante iraquí provocó más muerte y destrucción que las que han y siguen provocando las fuerzas coaligadas del imperio yanqui-europeo? A la monstruosa cifra de muertos dada, hay que añadirle otros datos espeluznantes de 2009: 4,5 millones de desplazados; entre uno y dos millones de viudas; cinco millones de huérfanos. Y nada, absolutamente nada había de cierto en aquello que sirvió para justificar la ocupación de Iraq: las armas de destrucción masiva que supuestamente habían en su territorio.

Y no es todo, porque “…junto al vergonzoso genocidio, se ha sufrido además un “urbicidio”. En 2003 se destruyeron grandes infraestructuras. En paralelo, está el negocio de la reconstrucción con las complicidades de las grandes empresas constructoras o de seguridad estadounidenses –Halliburton, Blackwater– estrechamente relacionadas con el Gobierno de Bush. No se ha reconstruido ni el 5% de los edificios que se destruyeron durante la invasión. Hay también un “memoricidio”. Se ha destrozado la memoria de la humanidad […] con total impunidad. Han desaparecido obras de arte que en su mayoría no se han recuperado. A día de hoy, se corta la energía eléctrica cada cuatro horas, hacen filas de cuatro kilómetros para conseguir gasolina –¡en Irak, que nada sobre petróleo!–, no hay anestesia en los hospitales. Cuando explota un carro bomba y la noticia dice que hay 40 muertos y 60 heridos, de esos heridos es muy probable que 55 de ellos fallezcan.”[iii] Para remate, EEUU se ve obligado a reconocer que 6.6 mil millones de dólares, destinados a la reconstrucción de Iraq, fueron robados[iv]. ¿Quién se sorprende por ello?

III.

Kadafi está vivo y, por el bien de la humanidad, esperamos que siga estándolo y conduciendo la resistencia de su pueblo contra los verdaderos agresores del mundo. Se le acusa de genocidio, pero ¿quién lo ha probado? Le endilgaron supuestos bombardeos aéreos contra ciudades libias, mas observadores imparciales y radares rusos han desmentido de manera contundente semejante falacia.[v] Le atribuyeron igualmente el empleo de armas de racimo contra ciudades libias, y las únicas fuerzas que han hecho uso de semejantes armas han sido las estadounidenses.[vi] Ahora se plantea una estrategia izquierdista dirigida contra la Otan y contra Kadafi al mismo tiempo. ¿Qué clase de estrategia es esa que llama a rechazar los bombardeos de la OTAN contra Libia y a deponer cuanto antes a la “dictadura sanguinaria de Gadafi”; deseando, por otra parte, salud a una “revolución”[vii] que, a todas luces, está siendo orquestada, financiada y dirigida por la misma OTAN? ¿Qué de izquierda puede haber en los planteos que ven en la intervención de estas fuerzas desalmadas algo legitimo?

Refutando planteos semejantes, Danilo Zolo, filósofo italiano del Derecho, sostiene: “‘Ninguna disposición de esta Carta autorizará a las Naciones Unidas a intervenir en los asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados’. Por tanto, es indiscutible que la guerra civil de competencia interna de Libia no era un suceso del que pudiera ocuparse militarmente el Consejo de Seguridad. Además de esto, el artículo 39 de la Carta de Naciones Unidas prevé que el Consejo de Seguridad pueda autorizar el uso de la fuerza militar sólo después de haber comprobado la existencia de una amenaza internacional a la paz, de un quebrantamiento de la paz o de un acto de agresión (de un Estado contra otro Estado).” Y nadie piensa que Libia represente una amenaza para la paz mundial.[viii]

Como denuncia Jody McIntyre “Todos los medios se alinearon. Es una guerra para proteger civiles […] para obligar a que Gadafi se vaya. Como si los gobiernos occidentales, con sus orgullosas historias de abusos contra los derechos humanos en todo el mundo, tuvieran algún derecho moral a juzgar al gobierno de Libia.” El mismo autor anota: “Esto no tiene nada que ver con la protección de civiles y todo con el restablecimiento de una debilitada dominación militar y económica en la región. Si se considera una lista de los pocos países del mundo en los que no hay bases militares de EE.UU., se hace mucho más evidente por qué nos hacen creer que algunos son nuestros ‘enemigos’.”[ix]

IV.

No hay mejor denuncia contra esas visiones sobre Libia que las que hacen los hijos e hijas de la misma. Aicha, una joven madre libia expresa con el corazón, el coraje y la convicción a flor de piel, lo siguiente:

“¿Quiénes son ellos (USA, Inglaterra, Francia) para decidir? Eso nos toca a nosotros.

“Dicen que Moammar tiene que irse. Moammar es un ciudadano libio.

“¿Quién les da a ellos potestad para decidir, si Moammar sale o se queda? Y ¿adónde va a ir? Eso es un problema nuestro. Nosotros somos libios y queremos a los libios.

“¿Qué va a hacer? ¿Ir a América? Este es su país, déjenlo aquí. ¿A dónde quieren que vaya? ¿Nosotros, le dijimos a los norteamericanos vengan? No. Nosotros no le hemos dicho a Obama vete.

“Los misiles, supuestamente, son para proteger civiles. Pero la gente camina libremente, no hay un papel que diga no vayas aquí, no vayas allá y a donde uno va puede caer un misil.”

“Y por ejemplo, recientemente a las 10 de la mañana atacaron, tengo un hijo pequeño que me dijo: Mamá protégeme. Pensando que si un misil caía y yo lo protegería y no le haría daño.”

“Y si se va Moammar, nos van a degollar los rebeldes. Ellos dicen: ustedes que quieren a Moammar deben de morir.

“Entonces no hay ninguna democracia. Democracia es: quieres a Moammar, perfecto; no quieres a Moammar, perfecto.”

“¿Que no hay elecciones? Eso es un problema nuestro, y lo solucionaremos. […]”

“¿Nosotros vamos a los Estados Unidos y le decimos a Obama, vete? ¿Podemos ir allá y decirle, vete? Entonces tiene que irse Obama, tiene que irse Sarkozy, tiene que irse Cameron.”[x]

Leyendo lo que declara y aclara muy bien esta joven madre libia, nos preguntamos:

¿Cómo puede haber gente indiferente al dolor de pueblos inocentes que no tienen más culpa que la de poseer riqueza petrolera abundante y decidir libremente su destino? ¿Cómo puede haber fe religiosa que pregone el amor al prójimo sin que se pronuncie abiertamente en contra de quienes sostienen estar protegiendo a un pueblo al que están bombardeando indiscriminadamente? ¿Cómo puede un cristiano hacerse de la vista gorda ante lo que ocurre, ciertamente, lejos, pero que puede tocarle en suerte en su propio territorio y afectar a sus seres más queridos? ¿Cómo puede un profesional, académico, artista o intelectual de cualquier campo creerse serio solo por no opinar sobre el genocidio de la OTAN contra pueblos de la tierra? ¿Cómo puede el alma mater preciarse conciencia crítica de la sociedad si, por presumirse institución estrictamente académica y científica, ignora estas cosas que atañen a cada ser humano?

¿O es que iraquís, afganos, libios, y hasta sirios e iranís que están en la lista negra del imperio no son seres humanos? ¿Es que Rusia y China están fuera de estos macabros planes? ¿No está Venezuela, Cuba y Nuestra América entera amenazada por la IV Flota?

¿Quién somete a juicio internacional a Bush, Blair y Aznar, grandes causantes de la gigantesca tragedia impuesta al pueblo iraquí y al pueblo afgano? ¿Quién lo hace ahora contra Obama, Sarkozy y Cameron los nuevos genocidas, empeñados en la destrucción de Libia? La Humanidad debe exigir un nuevo Juicio de Núremberg para que sean procesados y condenados por sus crímenes de guerra.

Como dijimos una vez: Admítase como irrefutable […] que en todas partes se cuecen habas; que por doquier ocurren cosas reñidas con la moral existente. Ello no debe ser, sin embargo, ni motivo ni razón para que a un pueblo o nación se le intervenga, o se le diga cómo debe comportarse. Mas hay fuerzas internacionales que quieren darle una dimensión única a las cosas; aplicar la extraterritorialidad a su comportamiento, su moral y sus leyes, pretendiendo negar la libertad de los pueblos para actuar en correspondencia con su propia concepción del mundo, sin dictados foráneos de ninguna índole, pequen o no al hacerlo. [xi]

[i] . Guillermo Guzmán. “Un espejo para Mercedes”. http://www.aporrea.org/tiburon/a102962.html
[ii]. Thierry Meyssan. « Reflexiones sobre el anuncio oficial de la muerte de Osama Ben Laden ». http://www.voltairenet.org/Reflexiones-sobre-el-anuncio
[iii] . Santiago Álvarez Cantalapiedra. Entrevista a Karen Marón, corresponsal en Oriente Próximo y golfo Pérsico. “En Irak se ha producido un genocidio, un urbicidio, un memoricidio y una atrofia de la genética humana”. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=124431
[iv] . Ello lo sostiene la Televisión Rusa (RT por sus siglas en ruso). en su edición en español.
[v] .Correo del Orinoco. Ejército Ruso: “Nunca hubo ataques aéreos contra manifestantes en Libia”. http://www.aporrea.org/tiburon/n176137.html
[vi]. CUBADEBATE. “EEUU usa bombas de racimo contra Libia”. . http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/06/02/eeuu-usa-bombas-de-racimo-contra-libia-infografia/
[vii] . Declaración de Izquierda Anticapitalista. ¡Hay que derribar a Gadafi cuanto antes y rechazar los bombardeos de la OTAN! http://www.kaosenlared.net/noticia/hay-derribar-gadafi-cuanto-antes-rechazar-bombardeos-otan
[viii]. Francesca Borri. “Libia: Los que hablan de “humanidad”
http://www.lahaine.org/index.php?p=52364
[ix]. Jody McIntyre. “Libia: Un silencio ensordecedor” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=130205
[x]. Rebeldia.or. “Libia: otro rostro de la guerra de intervención imperial: voces del pueblo libio”. http://www.tercerainformacion.e s/spip.php?article25855)
[xi]. Manuel Moncada Fonseca. “Acertar o errar sin ser intervenido: derecho irrenunciable de los pueblos”. http://es.groups.yahoo.com/group/unidad_latinoamericana/message/10605

1 comentario

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Una respuesta a “Libia: La civilización occidental una vez más contra los pueblos.

  1. Gracias por la publicación de este artículo de su servidor. Manuel Moncada Fonseca
    jmmf532007@yahoo.com.mx

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